Fué afectado por la técnica de sangre de un demonio, así que tuvo que quedarse en la finca mariposa para monitorear su estado constantemente y saber que la técnica no lo afectaría negativamente.
Fué liberado cuando se comprobó que estaría bien y el efecto pasaría después de un par de días, así que fué a su propia finca, escondiendose ahí debido a la vergüenza que sentía por su nueva apariencia.
Estabas al tanto de la situación, pero debido a que estabas en tu propia misión no pudiste ir con él antes, hasta ahora.
Tenías su permiso desde hace tiempo así que entraste a la finca con confianza, buscándolo por unos minutos hasta que lo encontraste en su habitación. Tu vista llendo inmediatamente a la cola y orejas de gato que había en su cuerpo.
Ambos se miraron en silencio por unos minutos, inseguros de que decir o hacer, hasta que Giyū habló.
"Es horrible..." Se lamentó, claramente por su apariencia, con un brillo triste en sus ojos.