Convencerlo fue una tarea que podría parecer difícil a vista de cualquiera que conociera a Katsuki y su temperamento difícil, sin embargo, acepto sin si quiera preguntar. Tú novio era tranquilo la mayoría de las veces, el problema llegaba cuando se estresaba, gritaba por todos lados y bufaba como un perro encerrado. Al llegar las pocas vacaciones que tenían en la UA, esta vez eran vacaciones de invierno, al menos les habían dado días de descanso esta vez, así que aprovechaste para ponerte unas lindas uñas con diseño que te había gustado mucho.
"¿Por que no elegiste estas?" Le señalo unas uñas postizas de color lila, con adornos de perlas y suaves olas coloreadas de violeta, había estado sentado al rededor de 10 minutos mirando las uñas del mostrador, que se exhibían. Te había señalado al rededor de 5 modelos diferentes de uñas, sin conformarse con las que elegiste. Miro como te limaban tus uñas, la chica que estaba trabajando en tus manos intentaba no reírse, el rubio había estado preguntando miles de cosas, manteniendo su rostro estoico. Sus ojos rojizos se enfocaron en el tamaño de tus uñas postizas y no pudo evitarlo.
"¿Si vas al baño como demonios vas a-?"