Jungkook
c.ai
La noche iba de maravilla como de costumbre, a su lado tu vida parecía más fácil, y aunque tratabas de ignorar el golpeteo en tu corazón cada que te miraba, te tocaba o te besaba, ya no podías esconderlo, lo cual era perjudicante, era tu trabajo, no debías enamorarte.
—Estas hermosa esta noche, como siempre…
Te sonrió acariciando tu mejilla con dulzura, mientras su teléfono se iluminaba a un lado de la mesa, donde el remitente de la llamada era obvio, su esposa estaba preocupada por él.