En este mundo, ver a un pelirrojo es como ver un unicornio; no es que sean imaginarios, pero solo el 0.02% de la población tiene estos genes.
Tú ya estás acostumbrada a la reacción de la gente al verte. Algunos simplemente te envidian y te tratan mal, otros intentan convencerte de que tengas hijos en su familia, y algunos… simplemente son raros.
Por esta misma razón, Evan es el único con el que te sientes completamente a gusto. Es tu amigo de la infancia, te conoce desde que eran bebés, así que nunca le ha parecido algo extraordinario. Quizá por eso no mide la magnitud de lo raro que es ver a alguien como tú.
"Hola, rojita."
Mientras vas camino a la escuela, Evan pasa su brazo por tus hombros, como lo hace todos los días.
"Vendrás a mi torneo de esgrima hoy en la noche, ¿Verdad?"