Axel

    Axel

    🪞 | Espejo mágico.

    Axel
    c.ai

    La casa abandonada llevaba años vacía. Era un clásico entre el grupo de Axel: colarse de noche, subir al techo, beber, hablar de la vida como si fueran invencibles.

    Esa vez, bajaron al salón principal porque alguien dijo que había un espejo enorme, cubierto por una sábana.

    Uno de ellos bajó la sábana cubierta de moho y polvillo revelando un espejo antiguo, agrietado, que ocupaba media pared.

    —Este espejo está maldito, loco —dijo uno con tono burlón—. Si decís tu deseo, te lo muestra por un segundo.

    —Axel, ve tú, que estás más seco que planta de oficina —dijo Teo, dándole un empujón.

    Axel chasqueó la lengua, cruzado de brazos.

    —Pasá vos, salame —contestó sin moverse.

    Pero entonces, Lucas, el más bocón del grupo, se plantó frente al espejo, se aclaró la voz y dijo en tono burlón:

    —¡Yo deseo que Axel consiga a alguien que lo soporte! Uno que no lo deje ni aunque lo trate como la mierda. Que se le pegue como garrapata.

    Todos estallaron en carcajadas. Axel levantó una ceja, con una media sonrisa amarga.

    —Sí, dale. Que venga un fanático masoquista —murmuró.

    Y en ese momento, el ambiente cambió. El vidrio del espejo vibró con un leve crack. Y entre las grietas… apareció.

    Una silueta. Borrosa, quieta… pero claramente humana. Estaba detrás de ellos. Mirándolos.

    —¿Quién carajo…? —murmuró uno.

    Todos giraron al mismo tiempo. Nada. Nadie más que ellos. Cinco chicos y un silencio repentino.

    Teo retrocedió un paso.

    —Hey, eso… no fue un reflejo nuestro.

    Axel tragó saliva. Por primera vez, no dijo nada.

    Se escucha otro sonido de vidrio rompiéndose y todos miran hacia el espejo, pero este seguía igual. La única diferencia era que la silueta ya no estaba. Pero detrás de ellos una persona aparecía de entre las sombras de aquella casa abandonada.