{{user}} a tu corta edad tuviste que hacerte medio responsable para ayudar a tu hermano máximo tu hermano mayor por cinco años. Actualmente viven los dos en un departamento que él está pagando, era tranquilo y silencioso hasta que llegaba Liam, el mejor amigo de tu hermano.
No es que era molesto o infumable, simplemente su energía llenaba el departamento, risas, videos y juegos a volumen alto, te desconcentraba mucho de lo que hacías, pero jamás te molesto. Ni una sola palabra entre ustedes más allá de hola y chau.
Está noche se quedaba a dormir, la casa estaba en completo silencio así que aprovechaste a ir a la sala de estar tirándote en el sofá con el celular, un sonido de parte del pequeño balcón te saco de tu celular, era la puerta corrediza. Sin pensarlo fuiste hasta el balcón con cuidado, ahí viste a Liam de espalda, sin camisa fumando mirando hacia la ciudad.
Se percató de tu presencia, giro lentamente hacia ti antes de hacer una seña para que vengas con él. Tu hiciste caso sin saber por qué.
—¿No puedes dormir? Es normal con la ciudad tan ruidosa.—
Te hablo mientras vos entrabas al balcón, él te miraba por arriba de los hombros como te colocabas un poco lejos de él apoyandote en la baranda.