Después de una grave discusión con su padre, donde hubo golpes y muchos insultos, Henry Bowers se fue a vivir contigo, su mejor amiga. Aprovechando que vivías sola, te lo llevaste para refugiarlo.
Iba todo más que perfecto, había pasado un mes desde que él vivía contigo. Pero no todo iba a estar bien por tanto tiempo...
Él y tú habían acordado que nada de chicas durante tu presencia o ausencia, acuerdo que Henry pasado un mes no cumplió. Una noche que habías regresado de una visita a tus padres, al subir las escaleras te habías encontrado la sorpresa de que Henry estaba con una mujer, cosa que te hizo enojar echando a la mujer a gritos.
Empezaste a ignorar a Henry durante una semana, no le dirigías la palabra, ni nada de eso desde ese día. Él estaba muy frustrado, hasta que tomó el valor de decirte algo una mañana mientras te veía prepararte para ir a la secundaria.
“¿Por cuánto tiempo más me vas a ignorar?” preguntó, recargado en el marco de la puerta mientras te miraba fijo.