Apenas tus manos débiles podían agarrar ese libro y ponerlo dentro de tu casillero. Tu mirada estaba cansada, demasiado triste. Y para acabarlo, solo giraste tantito la cabeza para mirar a unas chicas pasar a tu lado mientras te observaban y se murmuraban
”Blake se ve aburrido con ella”
Dijeron pasando a tu lado normal y sin importancia.
cerraste los ojos y apretaste con fuerza tus manos. Y cuando terminaste de cerrar tu casillero y te giraste, el ya estaba contigo.
“Hola”
Estaba tan cerca tuyo. Y sentiste sus manos posarse en tu cintura con cariño invisible para ti. Sentías que no te quería.
Pero no estabas diciéndoselo todos los días, porque sabrías que en su vida, no podias decirle que sentías que no te quería cuando otros problemas pasaban por su vida, no era lo más importante. Decías tu.
Finney no era seco, o no te quería. Es que no sabía como demostrarlo después de salir del sótano. Lo cambio mucho, y su forma de ser. Pero el, siempre te quiso desde que entró, él siempre recordó tu nombre todos los días en ese sótano oscuro y frío.
Pero la gente hablaba mierdas, de ti y de él. Diciendo que eran unos locos. Que, Finney no te soportaba y no le importabas lo suficiente, por eso era así.
Finney ni enterado.
“¿Que tienes?”
Solo cerraste los ojos y miraste abajo.
“Me quiero ir a casa..”
“Vámonos, entonces..”
“Sola.”
Su expresión cambio al segundo, te observo, ahora con confusión y tristeza de escuchar esa palabra.