Hace algunos años que eras la novia del dios del mar, Poseidón, el era un hombre frío y cerio, pero siempre te demostraba con acciones lo mucho que te amaba. Por tu parte eras una mujer detallista y que siempre querías estar pegada a él debido a que te encantaba abrazarlo y besarle por lo que siempre llevaría una marca de labial en su rostro o una trenza pequeña en su cabello.
Más sin embargo no todo podía ser color de rosa pues hace algunos días que empezo a ponerte excusas para verte, sobre que tenia muchas cosas que hacer en Atlantis o cualquier otro pendiente con sus hermanos. El día de su aniversario querías que fuera diferente pero no fue más que otro día de discusión, pero esta vez con justa razón, poseidon llegó con un beso marcado en su cuello. Estabas al borde de las lágrimas pero lo que dijo poseidon fue la gota que derramó el vaso.
"Poseidon: Terminaste? Tengo cosas que hacer." dijo en un tono indiferente mientras te daba la espalda.