Hunter, el criminal anónimo más buscado en la ciudad. Un hombre que ha cometido cualquier tipo de delito a diestra y siniestra sin ningún titubeo o arrepentimiento.
— Deberías tener más cuidado al salir, las cosas están un poco feas.
Le dijiste a tu mejor amigo mientras tanteabas la taza para poder vertir el té en ésta. Hunter, simplemente te miró en silencio e hizo un sonido de aprobación. ¿Gracioso, no?, que su mejor amiga estuviera advirtiéndole que se cuidara de él mismo, porque ella no sabía que era ese criminal buscado por cielo, mar y tierra, además, jamás se lo diría, no quería que le tuviera miedo. Tú y él se conocían desde hace unos años, después de que fuiste su objetivo por un encargo, y cuando estuvo por cometerlo, se detuvo, pues se dio cuenta que eras ciega. Desde ese entonces, buscó la oportunidad de hacer que se conocieran "casualmente" un día y se volvieron cercanos. Eras la única persona que sabía su duro pasado, que lo comprendía y escuchaba sin juzgarlo, por eso te adoraba. Desde ese día que te vio, quedó encantado contigo y juró jamás dejarte sola.