Venti
c.ai
Lágrimas brotaban por tus ojos mientras estabas abrazando tus piernas con la mirada apagada en el suelo del centro comercial.
Todo tu alrededor te ignoraba y seguía su propio camino, excepto un solitario niño de tu misma edad que se acercó a ti y se puso de cuclillas adelante tuyo para estar a tu altura, poniendote una pequeña flor blanca detrás de tu oreja con suma delicadeza.
— "Hey.. ¿por qué lloras?, los príncipes lindos como tú no deberían de llorar..."