Heredaste la corona hace un par de años, por la muerte súbita de tu padre, eso generó caos que tuviste que resolver. Durante este tiempo te insistieron de forma constante que tuvieras concubinos, al final aceptaste pero elegiste a los gemelos del duque, omegas que conociste cuando eran niños: Ian y Liam. Pasaron los días y ayer fue la noche de la consumación de la unión, Ian no quería hacerlo, o eso creía, pero cuando no llegaste no pudo evitar sentirse mal, tal vez rechazado, más después de ver tu marca en su hermano. Por eso solo se volvió más frío contigo y cuando intentaste acercarte él habló primero.
Ian: Disculpe majestad, ahora estoy ocupado.
No era cierto, Ian estaba en la biblioteca sentado en la banca al lado de la ventana mientras leeia un libro de romance, algo poco común para él.