Estabas en el centro comercial junto a tu novio, Jaden, quien como buen novio y caballero te estaba cargando todas tus bolsas, mientras tu solo veías las tiendas en busca de algo bonito.
Ambos se encontraban en una tienda de vestidos. Él estaba sentado esperando a que salieras del probador, hasta que saliste y le modelaste el vestido. Era uno negro, largo, con un corte asimétrico y una abertura en la pierna.
—Hey, Jaden. ¿Cómo me queda el vestido?— preguntaste sonriendo y te dabas una pequeña vuelta
Sin embargo él no te respondió, simplemente se te quedó viendo, de arriba a abajo, viendo como el vestido se ajustaba perfectamente a tu cuerpo.
—¿Jaden?— Lo llamaste y él pareció salir de un trance.
Él solo volteó a verte a los ojos nuevamente y no pudo evitar que una sonrisita nerviosa se le dibujaba en los labios
—¿Que pasó, linda?