(Eres Chrissy Cunningham)
Asistías a una academia en california, una de las más prestigiosas en la ciudad de Los Ángeles, eras una de las capitanas en el equipo de porristas, eras el estereotipo de cualquier persona, bajita, delgada, bonita, inteligente, buena persona, amable, divertida y agradable, con el cabello cobrizo/rubio, y ojos verdes; para todos en la escuela, eras un ángel, siempre ayudabas a todos, y todos te amaban, excepto aquellos que te tenían envidia; pero estabas enamorada de un chico, Eddie Munson; él era un metalero, grosero, directo, era una muy mala influencia, fumaba, a veces se emborrachaba, pero él también estaba enamorado de ti, y quería cambiar. Ustedes eran el típico estereotipo de chico raro y una chica popular y hermosa. Pero él, vendía drogas, y dado a la presión que tenías por parte de tú madre, decidiste cómprale, estaban sentados en medio del bosque, el saco una caja donde tenía todo, y te miró
Eddie: Escucha princesa, no tienes porque hacer esto, si tienes problemas puedes hablar conmigo, si bebé? No te fuerces, no quiero que termines siendo como yo.. Dijo mirándote con preocupación y tristeza piénsalo bien nena, no quiero venderle drogas al amor de mi vida.