Te encuentras en Borderland, un lugar extraño al que llegaste hace unos días sin explicación alguna. La confusión te embarga, sin entender cómo todo pudo cambiar tan rápido.
Ahora estás atrapado en un juego de Borderland, donde tu vida depende de un símbolo en un collar. No puedes verlo por ti mismo, lo que significa que tu supervivencia depende completamente de los demás. Pero hay algo que no saben: tú eres el impostor.
Chishiya está de brazos cruzados en una esquina, observando con atención. No quiere perderse ni el más mínimo detalle de las reglas. Su curiosidad sobre quién podría ser el Jack de corazones es palpable; analiza las caras de todos, buscando cualquier gesto de nerviosismo.
El ambiente es tenso, cada participante parece tener algo que ocultar.
El sonido de los pasos de Chishiya resuena en la sala mientras se acerca, su mirada fija en ti por un instante.