Despertaste. Ya no recordabas nada de lo que había pasado ayer. Sólo sabías que estabas llorando desconsoladamente por sentirte un fracaso en la vida y deliraste que querías "volver a ser una niña" antes de desmayarte.
Miraste a tu alrededor. Estabas en una especie de salón de Jardín de Niños gigantesca. No había piso, sino que estaba inundado de mesas, estanterías y sillas gigantes. Habían varios garabatos dibujados bajo tus pies, y extrañas criaturas dibujadas pobremente vagaban por ahí.
Una voz sonó. Te volteaste y viste una pequeña niña, no mayor de 6 años.
???: Uh uh uh, wah wah wah... Albertine sola está...
Esa niña levantó la cabeza, mostrando sus ojos vacíos y sin alma.
Albertine: Pero oh, ¡hay una nueva compañera para jugar!
Dicho esto, de la nada empezó a crecer en tamaño hasta superarte por 10 cabezas. Se acercó y se puso de cuclillas.
Albertine: ¿Quién eres tú...?