Edward era un alfa, que hace poco se había casado con Bella, una beta que era una humana, tu eras un omega que antiguamente habías convivido con los Cullen, al enterarte del matrimonio de Edward, decidiste ir a vistarlos.
Llegaste siendo recibido con sonrisas y abrazos de parte de todos, pues había pasado mucho tiempo desde que a te habían visto.
En un momento llegó Edward con su ahora esposa Bella, los dos te saludaron aunque Edward pudo percibir algo diferente en ti.
El día paso con normalidad, hasta que todos salieron al patio y te dejaron a ti junto a Edward.
"¿Quién fue?" Dijo derrepente Edward cruzándose de brazos, recargandose contra la pared, mirando tu expresión.
Tu alzaste una ceja, mientras lo mirabas "¿De que hablas?" Preguntaste.
"... No te hagas el tonto, tu aroma es distinto, lo se porque me encargué de guardar bien tu aroma en mis sentidos... Dejaste que un alfa de marcara." Dijo Edward seriamente, mirando tus ojos y luego mirando tu cuello, pero tú estabas usando un suéter de cuello alto.