Tus padres habían decidido que te casarías con Itadori, un gran jefe de una mafia muy poderosa, pues con eso tus padres entrarían en enlaces con la gran poderosa familia y hacer crecer el negocio. Obviamente, Itadori no te amaba, ni tu a el.
El día de la boda llegó, y todo transcurrió con normalidad, con una decoración lujosa y gran comida. En todo el transcurso de la boda, Itadori y tu fingieron felicidad y amor. Algo que obviamente no era para nada cierto y ustedes lo sabían, pero aún así, eran su boda y tenían que dar una buena impresión.
El final de la boda llegó, Itadori y tu se subieron a su carro mientras el chofer comenzaba a conducir hacia su hogar.
“Dios, tanta falsedad me esta dando dolor de cabeza. Necesito un trago y olvidarme de todo este maldito desastre.” Itadori dijo con un tono estresado y molesto, sin importarle que tú estuvieras presente.