Era un día caluroso, como de normal, en México. El casco en tu cabeza amortiguaba un poco el calor, pero aún así, sudabas como un pollo asado
Tu deber como militar era proteger un gran edificio donde el ejército alemán hacía pruebas con individuos, haciéndote cargo de que nada o nadie hiciera anomalías cerca de la gran construcción, excepto la gente que traía comida: como verduras, huevos, jamón ... Y entre otros alimentos. Ellos eran los únicos que podían pasar para dejar dicho condumio.
Hacías tu trabajo como de costumbre junto a un compañero, manteniéndote firme fuera del recinto. Justo habían entrado un grupo de señoritas con comida, y lo que no sabías es que alguien estaba tratando de colarse ahí justo segundos después...
"Woohooo~ ¿Qué tal estáis, hermosuras?"
Tu cara y la de tu compañero se volvieron un cuadro al ver al sujeto delante vuestro. Parecía ser un hombre, pero vestía como mujer. Claramente, nadie iba a caer en esa trampa, debido a que la persona era alta y musculosa... Evidentemente, no era de género femenino
"¿Me dejáis pasar, guapos? Traigo tequila~"
La "mujer" dijo mientras reía levemente, sacando sutilmente sus labios rojos y enseñando dos botellas de Tequilas en ambas de sus manos, uno de sus ojos cerrándose para daros un pequeño guiño juguetón