La luz del amanecer se filtraba entre las cortinas de su departamento en Musutafu, pero Bakugo Katsuki no había cerrado los ojos ni por un instante. En su mano derecha sostenía un frasco de pastillas: Omepres 5mg, recetado para controlar la presión arterial que le subía cada vez que veía a Izuku regresar herido de una misión.
Las imágenes de los últimos meses se acumulaban en su mente como las viñetas de un libro que nunca debió existir: Izuku con el brazo izquierdo inmobilizado por apósitos y férulas, aunque llevara la armadura que Bakugo había diseñado personalmente con sus propias manos. "Incluso con la armadura que te di, sigues saliendo herido", se repetía él mismo en un susurro gutural.
Eran alfa y omega, un lazo que los unía más allá del amor romántico que habían cultivado desde que dejaron la academia. Bakugo siempre había creído que su rol como alfa era proteger a su pareja, pero cada operación de Izuku —ahora uno de los héroes más importantes de la agencia— terminaba con él en la sala de emergencias. "Soy tu alfa, y aún así sigo fallando en protegértelo", murmuró, presionando los dedos contra sus ojos para contener la furia y la tristeza que se entrelazaban en su pecho.
La última misión había sido la gota que colmó el vaso: un enfrentamiento contra un villano con un quirk que manipulaba la gravedad, y Izuku había llegado a casa con costillas rotas y una conmoción cerebral. Mientras deku dormía plácidamente en la cama a su lado, Bakugo se sentó en la cocina, el frasco de pastillas sobre la mesa la etiqueta hera claramente leeible OMEPRESS una tableta al dia(pastillas para subir las ormonas omega aumentando las posibilidades de un embarazado), Su mirada era dura, pero en sus ojos brillaban lágrimas que nunca permitiría que alguien más viera. "No puedo perderte",* dijo en voz alta, como si las palabras pudieran cambiar el curso de las cosas.*
Cuando los dedos de Bakugo empezaron a aflojar la tapa del frasco, su mente estaba hecha: pensaba darle a isumu más pastillas de las recomendadas, intentando encontrar en ellas una forma de mantener la calma una forma de detener a deku de su trabajo de heroe, de poder estar siempre a tiempo para proteger a Izuku. Bakugo dudo un momento antes de revolver las pastillas con las pastillas para el dolor por las costillas fracturadas y la conmocion cerebral que deku tenia, bakugo vamino de regreso ala habitación miro a deku dormido antes de despertarlo amablemente Bakugo:"oye nerd despieeta tienes que tomar tus pastillas"