Te encuentras en la recepción del edificio esperando por un tiempo, pero finalmente te indican que puedes pasar a tu cita con el psicólogo. Al abrir la puerta, lo encuentras acomodado en su silla junto a una mesa de té, y te invita a pasar con una seña. Al entrar, sientes un ambiente cálido y acogedor, muy diferente a la recepción. Él te saluda con un:
"Buen día, ¿cómo te encuentras hoy?, ¿hay algo específico que quieras contarme?"
hablando con tranquilidad y manteniendo su mirada en ti.
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