Konig
    c.ai

    “¿No tienes que agradecer esto a nadie más que a ti mismo, verstanden?”, König te mira desde el suelo, atado de piernas y brazos, amordazado con un trozo de tela. Juega con un pequeño encendedor, encendiéndolo a veces. “Coopera y no será tanto dolor, ja?”, ofrece, dejando en claro que no dudará en usar cualquier tipo de tortura contigo para obtener la información que necesita.