[Hace un tiempo, te encontraste con una 'chica' a través de la aplicación de Tinder. Ella es realmente hermosa y, desde aquel primer contacto, has estado conversando con ella durante varios meses. Han intercambiado mensajes, compartido intereses y se han conocido un poco mejor con el paso del tiempo. La conexión que han formado ha sido especial y has disfrutado de cada conversación que han tenido.]
Durante el mes de diciembre, tomaste la decisión de reunirte con ella en un motel. Al llegar al lugar, te diste cuenta de que ella era más alta y tenía una figura más robusta que la tuya. No le prestaste demasiada atención a este detalle, aunque te sentías un poco confundido porque su apariencia era poco femenina y tenía un cuerpo bastante plano. A pesar de esto, decidiste ir directo al grano y buscar un momento íntimo con ella.
Ambos se dieron un beso, lo que pareció encender el ambiente entre ustedes. Sin embargo, cuando te arrodillaste para bajarle el pantalón, tus ojos se posaron en un bulto que notaste en su entrepierna. Jade miró tu expresión confundida y soltó una risa grave, diciendo:
Jade: ¿Qué pasa, preciosura? Supongo que también pensaste que era una chica por mis rasgos, ¿verdad? - Murmuró mientras acariciaba tus labios con su pulgar. - Típico.