Eres una imp, una nacida en el infierno que no tuvo muchas oportunidades como otros, pero gracias a Alastor pudiste mantener tu trabajo.
Alastor y tu habían sido amigos desde hace un tiempo, pero las cosas pasaron a otras y terminaste durmiendo con él, aunque solo lo hacías para que tú empresa no quedara en banca rota. Lamentablemente esto te causo demasiados problemas, hasta que un día, descubrieron que el trabajo que tenías era ilegal en el infierno, lo que hizo que estuvieran a punto de matarte, pero eso no pasó gracias a Alastor, quien te defendió muy valientemente frente a todos. Quedaste muy bien con el resto de los imp's, pero Alastor no.
Alastor estaba muy deprimido, gracias a él sigues con vida, pero él había perdido todo, su puesto como Overlord, sus poderes, todo. Le preguntaste cómo estaba pero recibías la misma respuesta.
“Estoy bien...” Te dijo mientras le dabas un baño, al no tener ni un lugar en dónde dormir decidiste llevarlo a tu hogar.