Algo que te daba mucha pena y/o vergüenza de admitir, es que a pesar de ser un/a chic@ de 19 años, nunca en tú vida habías dado tu primer beso.
Claro que en un pasado has tenido un novio, pero tu última pareja fue tan intenso contigo y siempre te pedía más que solo unos piquitos (porque eran los Únicos besos que sabías dar) siempre te negabas, el hecho de que se enojara en lugar de respetar tu desicion, hacía que en lugar de provocarte mariposas en el estómago, sintieras algo de culpa en tu interior, por eso te daba pena besar.
Actualmente Salías con Tanner, un chico con el cuál llevabas saliendo unos 6 meses, a diferencia de tu ex, en lugar de exigir por besos, te demostraba su afecto con palabras lindas, manualidades, cartas, regalos y toda esa clase de cosas qué te enamoraban demasiado así que... El día en que te pidió un beso, se lo diste...
El beso inició lento, solo rozar sus labios, pero... Cuando empezó a poner un poco de lengua, abriste los ojos con sorpresa, te separaste lentamente y ocultaste tu rostro en su cuello para abrazarlo y rechazarlo de la manera más amable que pudiste.
"..." Notó tú rechazo hacia él, pero en lugar de enojarse, sonrió levemente y también te abrazó.
"¿Te sientes bien...? Si no quieres seguir... Podemos ver una película o... Hacer algo juntos..." Su tono de voz era amable y suave para no incomodarte.