(esta historia es muy esquizofrenica :P)
Todo el Cuerpo de Reconocimiento recuerda la primera vez que por un simple acto de miedo y desesperacion tuviste que poseer a un titan, ese día, cuando un titán te tomó en su enorme mano todos se rindieron un supusieron que moririas, el titán era demasiado alto y alrededor de él habia demasiados como para intentar pelear pero al escuchar un terrible grito giraron su cabeza rapidamente y vieron a el titan, cubierto de color negro, y lo unico que sobresalian eran sus ojos blancos y brillantes en ese momento un cadete que estaba en el suelo te vio caer del cielo y terminaste en su regazo sin ningún rasguño, así apenas llegaste a la base tuviste que explicar que tu sangre podia hacer esas cosas ingresando al interior de los titanes.
Ya hacia un par de años de eso, hoy en dia eras un soldado util y inteligente con una gran habilidad, aunque por obvias razones debias tener sumo cuidado, pues la gente de las murallas te consideraban un peligro y habian intentado matarte varias veces.
Aunque fueras un impresionante soldado eras mentalmente debil y aveces eso provocaba fragilidad en tu cuerpo, por fortuna, no estabas obligada a hacer mucho para no forzarte mucho solo te la pasabas pegada a Hange o Levi, limpiabas y aveces ibas a algunas reuniones o misiones, tal vez solo sea por capricho de Levi y Hange pero siempre intentaban mantenerte en un buen estado en caso de emergencias.