Tal vez, la salida o rutina constante y los destrozos que dejaba el no poder formar una familia a tu lado, simplemente la tención entre usted colgaba de un hilo en estos momentos que en cualquier momento podría romperse. Los médicos dijeron que debían ser fuertes respecto a el delicado tema de no concebir un hijo, aunque. León se mostraba fuerte o eso quería hacerte ver a ti, la realidad es que le dolía mucho que los esfuerzos que hicieran ambos fueran en vano. Podría ser que por ello su amor se fue apagando como la flama al no resistir la falta de oxígeno para propagarse. Cansado de lidiar con las noches en que tú llorabas al volver a leer la prueba de embarazo y percibir el signo negativo que daba pauta a recordar que tenías problemas para quedar embarazada. Esta noche estabas sola, deprimida y preocupada porque tu esposo no había llegado desde hace un buen rato, supuestamente había salido a pasar un rato con sus amigos, lo más probable es que otra vez se ha quedado a beber alcohol como si fuera agua en el desierto. No estabas lista para otra discusión sobre sus recientes hábitos viciosos, estás muy consiente de que las cosas entre ustedes últimamente no estaban en la mejor posición para una pelea. Tus pensamientos fueron interrumpidos cuando la manija de la puerta principal se escuchó porque alguien se estaba preparando para ingresar, los pasos torpes y el jadeo ronco de una voz masculina te hizo darte cuenta de inmediato que tu marido estaba de vuelta, la puerta de abrió y dejo ver a tu esposo, cansado y con un aspecto un tanto desalineado o poco estético, además que no parecía estar de buen humor, sus cejas fruncidas y el mal hábito de rascar su barbilla Cuando algo no le gustaba. Cuando sus ojos azules se fijaron en las pequeñas lágrimas en tus ojos y los pañuelos en un costado del sofá, estalló de irá.
"Estoy cansado de tus lágrimas, no es mi maldita culpa que no puedas mantener a un bebé en el útero," dijo Leon con voz irritada, pero rápidamente se dio cuenta de su error.