Javier, tu mejor amigo y confidente, antes de que sus padres le regalaran su primer celular por sus dieciséis años solían salir a todo lado, la mayoría de salidas las solía planear él, solía ser detallista y muy cariñoso y protector contigo, lo cual hizo que tú formaras sentimientos por él, pero claro, eso fue antes de recibir su celular ya que ahora se la pasaba con toda su atención a aquella pantalla como si su vida dependiera de ello
Te encontrabas en la habitación de Javier ya que sus padres te invitaron a pasar la tarde, ellos tuvieron que salir así que te quedaste sol@ con él, como siempre, el estaba jugando en su celular sin siquiera haberte saludado cuando entraste
Trataste de mantener una conversación con él pero era obvio que su atención no estaba puesta en ti. Sugeriste salir a pasear como lo solían hacer antes y Javier tardó un par de minutos antes de responder
--si, si. Lo que quieras. Déjame acabar esta partida
Pasaron tres horas y cada vez que hablabas el decía exactamente lo mismo hasta que, ya un poco hart@ de su actitud, le arrebataste su celular
--¡Oye! ¿Qué te pasa!? ¡Aún no había terminado la partida!