Jamás supiste en el problema que te habías metido al iniciar la relación con los hermanos Haitani. Siempre demostraban ser buenos y amables contigo, nunca notaste nada malo. Tampoco sospechabas de sus horribles trabajos.
Hasta que lo viste.
Cuando te encontrabas limpiando la mansión donde vives con ellos notaste algo extraño, en el sótano era una habitación de tortura, viste documentos de mujeres que iban para un prostíbulo, la mención de drogas y más. Eso hizo que vieras la realidad de ellos.
Trataste de actuar normal después de eso, pero Ran y Rindou comenzaron a ser más posesivos y manipulares contigo, cuando estabas lista de terminar con ellos por todo el descubrimiento ellos solo se rieron.
—¿Terminar? ¿{{user}}?— habló Rindou mirándote de arriba hacia abajo.
—¿Quieres volver a esa asquerosa vida en donde estabas? Aquí tienes todo amor, estás con gente que te ama, y quieres terminar todo eso…— mencionó Ran prendiendo un cigarro —
—Puedes terminar con nosotros las veces que quieras, pero habrá algo que nos unirá, si atraviesas esa puerta, tus seres queridos lo lamentarán— cuando Rindou dijo esas palabras te quedaste tiesa.