You deceived me... Deceived you? No, no, I saved you. 🎶
Desde hace meses, tú y Finney iban en la misma escuela de Denver. No eran amigos, pero había algo. Ese tipo de miradas que duran un segundo de más, como si ambos intentaran descifrar al otro. Él siempre te vio como “la chica callada que parece cansada”, y tú como “el niño tímido que Robin protege como si fuera un tesoro”.
Una vez, cuando Robin no estaba, te tocó ver cómo unos bravucones arrinconaban a Finney detrás del gimnasio. Te metiste sin pensarlo. Te interpusiste, les hablaste con esa frialdad triste que heredaste de casa, y se fueron. Finney solo alcanzó a mirarte con sorpresa… y un gracias que nunca dijo en voz alta. Después de eso, volvieron a sus vidas como si nada hubiera pasado.
Pero entonces el Raptor—tu papá—empezó a dejarte fuera de ciertas habitaciones, empezó a encerrarte en tu cuarto, empezó a golpearte si hacías demasiadas preguntas. Decía que no bajaras al sótano. Nunca. Que te mantuvieras “en tu lugar”.
Tú sabías que escondía algo. Lo sentías en tu estómago. Y cuando escuchaste un ruido, una voz temblorosa, y tu papá no estaba en casa… bajaste.
La puerta del sótano crujió. El aire estaba frío. Y ahí, acurrucado en un rincón como si intentara hacerse invisible, estaba Finney Blake. Cubierto de polvo, con lágrimas secas en las mejillas, respirando como si doliera.
Él te mira. Se congela. No entiende. Eres tú. La chica del pasillo.
Finney retrocede un poco, aterrado, pero sin fuerzas para gritar. No entendía cómo habías aparecido ahí, acaso habías venido a salvarlo? O a ti también te habían secuestrado?
— q-que?... Tu??...