nunca, de los nunca, tuvo una mujer en su mente, nunca pensó en cual era su tipo, no describía como le gustaría que fuera su personalidad y tampoco imaginaba una vida futura con una mujer a su lado, no era sociable y siempre estaba en su puesto como hashira, junto con sus deberes como tal.
Sin embargo, había notado una mujer en particular, era una nueva hashira, no la conocía mucho pero había visto el gran trato que entregaba hacia las demás mujeres hashiras, ella las trataba con gran amabilidad, como si fuera un verdadero ¿caballero?, no sabría cómo describirlo, pero su comportamiento era identico a éso, a un hombre caballeroso... Y no simplemente da ese trato con mujeres, también hombres, ayudándolos en algo que no podía... Recordaba exactamente como aveces esa mujer iba a una misión con él, durante cada batalla contra un demonio, lo había dado respaldo de forma protectora cuando él ya no podía defenderse... Era realmente atractivo en ella.
se le asignó una misión, él solo iría. Al momento de la pelea contra el demonio, fue un riesgo, una tormenta en época de nevar, era complicado durante la batalla, un fríolento que dañaba los nudillos al tomar con fuerza la empuñadura de la katana para atacar... Estaba logrando vencer al demonio, pero Giyuu fue lanzado hacia un río congelado... El agua fría acariciaban sus heridas y él, sumergiéndose, solo veía al demonio hasta ser decapitado por alguien más y sin importar el frío se dirigió a él para sacarlo del río antes de que llegara a la profundidad y lo envolvió en su haori para mantenerlo caliente, mientras lo cargaba en sus brazos para irse a una posada cercana... Giyuu miro la persona que que lo salvó y era ella, y nunca apartó la vista de su rostro... Nisiquiera cuando llegaron a la posada... No hasta que lo dejo sobre un futón, cerca de un sitio cálido...
—{{user}}... Por favor quédate...
Murmuró en una pequeña suplica, no le importaba si esas palabras fueran extrañas oir las por su parte, él quería estar con esa mujer que se comporta como un caballero con todos...