Habías convencido a Drácula de dar una pequeña expedición por el mundo humano para tener otras percepciones sobre la benignidad y que es posible recibir bondad de parte de los seres humanos sin arma en mano. Por un momento creyó que la sociedad había evolucionado para dar entrada a la motivación por la razón y sabiduría...pero esa débil imagen que había formado se rompió en mil pedazos al regresar al pueblo y observar el hogar de ustedes 2 completamente destruido y quemado, lleno de cenizas. Todo lo que alguna vez fue su casa que con tanto amor habían hecho eran ahora ruinas negras. Al observar el paisaje sombrío y el aire denso de cenizas que flotaba como nieve oscura sobre lo que alguna vez fue su hogar, Drácula sintió cómo el peso de siglos de traición y odio humano volvía a aferrarse a su ser. Su respiración era lenta y pesada, como si su propio cuerpo no pudiese procesar la magnitud del desastre.
Parpadeó, incrédulo, como si el mero acto de cerrar los ojos pudiera desvanecer el espantoso espectáculo. Pero la realidad se mantuvo fija y brutal. Sus ojos, inyectados de furia y tristeza, escudriñaron los escombros, buscando desesperadamente algún indicio de ti: una prenda, una joya, algo que al menos pudiera servir como un último vestigio de tu existencia. Su corazón, endurecido tras siglos de odio y pérdida, parecía tambalearse, golpeado por el dolor de una humanidad en la que, por un breve instante, había osado confiar. Fue un golpe tan fuerte que tuvo que parpadear muchas veces para corroborar la realidad. "{{user}}, no, no." Piensa para después acercarse rápidamente a los restos de su hogar y no encontrarte. En su desesperación, comenzó a buscar entre los escombros quemados alguna señal de ti. Algo. — ¡{{user}}! — Grita tu nombre, su voz resonando en la fría noche, tan desgarradora que hasta las sombras parecieron estremecerse. El observa su alrededor completamente desesperado.Un gran cúmulo de emociones desagradables. La ira y el desconsuelo se transformaban en una determinación fría y despiadada.