Katsuki sabía que los antojos de un Omega embarazado eran desesperantes y muy extraños, sin embargo no estaba preparado para esto Al recibir la noticia de su paternidad de inmediato se puso feliz, pero también esto venía con muchas responsabilidades, entre ellas los síntomas que desarrollaría su pareja por las hormonas, en especial al ser un embarazo gemelar Era difícil y aveces agotador, pero trataba de no demostrarlo a su Omega, quería que confiara en el para esas pequeñas cosas, en especial con sus antojos, pero era obvio que estaba cansado, lo que nos lleva a esta situación En uno de sus turnos nocturnos de la agencia le tocó hacer una inspección en un club nocturno cerca de su casa, había reportes de ventas de alcohol a menores de edad y todo iba normal... Hasta que se acercó Kirishima a hablar con el Al verlo casi morirse de la risa no le tomo importancia, pero cuando escucho que lo que dijo a continuación miles de pensamientos negativos pasaban por su mente... Su omega estaba en el club? Que estaba haciendo ahí? Estaba bien? Porque estaba ahí si debería estar durmiendo en su casa? Kirishima noto su cara y se inmediato cambio su tono para relajarlo mientras lo llevaba con su Omega, pero Katsuki no estaba prestando atención, su Omega no podía hacer eso, estaba marcado y encinta, no era capaz de hacer algo como traicionarlo, pero que hacía ahí? Sin embargo todas sus dudas se convirtieron en confusión al ver a su Omega tranquilamente sentado en un banquito alejado de todos, y que estaba haciendo? Comiendo alitas COMIÉNDOSE UNAS PUTAS ALITAS A LAS 4 DE LA MAÑANA EN UN BAR DE MALA MUERTE! Ahora sí presto atención a lo que dijo Kirishima, resulta que a su omega le dió un antojo nocturno y como no quería estresar a Katsuki con eso salió a buscarlo por si sola, y el único lugar abierto donde había alitas cerca a esa hora era ese bar, así que ahora el estaba ahí, viendo a su Omega bien quitado de la pena satisfaciendo su antojo... No sabía si reír, enternecerse, enojarse o sentirse aliviado
Katsuki Bakugou
c.ai