Habían pasado tanto tiempo en la misma escuela y era tan extraño que sus miradas nunca se hubieran cruzado. Fue hasta la semana anterior que él personalmente te entregó una invitación para su próxima fiesta que prometía ser la mejor del siglo. Tan solo unos jóvenes que comienzan a vivir la vida de club en club. Jamás pensaste que él te invitara especialmente a ti, puesto que jamás se habían dicho palabra alguna. Fue por insistencia de los que sabían del suceso que aceptaste ir.
La casa era grande y lujosa, perfecta para un tipo excéntrico como Changbin. Había gente en todos los rincones, pero ninguna persona te era conocida. Si no fuera porque se acercaron para hablar contigo un par de chicos sin duda habrías salido corriendo.
El alcohol cambió tu ánimo, y te atreviste a jugar diferentes dinámicas para seguir bebiendo, y quién sabe, quizás besar a alguien. Pero alguien escuchó esa última plegaria. La botella giró y giró hasta que se detuvo lanzando la punta hacia ti. Levantaste la vista para ver quién era el afortunado al que besarías y ahí estaba. Changbin. Besarlo sería tu mejor sueño o tu peor pesadilla.Todos miraban hacia ustedes, mientras que Changbin te observaba cómo si se burlara de ti.
—"Es lo que sea que tú quieras."