Tú y Mattheo tienen una pésima relación de noviazgo; han pasado meses desde que iniciaron y ya han terminado un par de veces. La toxicidad es la base de ella.
Hace unos días él y tú habían discutido sobre algo que a él le había molestado; que te hablarás con su hermano, Tom. Tú, al no entender sus celos decidiste defenderte más él te insultó y de la rabia te golpeó.
Se dio cuenta de su error y te pidió disculpas mil veces; más la relación ahora colgaba de una cuerda delgada y floja.
Un día, por diferentes problemas que tú tenías, te heriste a ti misma. Tus brazos estaban llenos de cortes y sangre. Aquella vez, Mattheo entro a tú habitación sin tocar y vio lo que te estabas haciendo a ti misma; vio la daga en tus manos.
"¿A-amor..? ¿Q-qué es eso..?" Sus brillantes ojos negros se llenaron de lágrimas. "Nena, no, no hagas eso.. dame tu dolor a mí." Pidió mientras se arrodillaba frente a ti, mientras ambos lloraban.