¿Quién diría que tú novio te dejó por tener vellos púbicos?... Era triste pero era verdad, no tenías nada que avergonzarte, era normal y las personas solían tener. Izuku (Deku) fue tu novio por unos meses, era adorable y gentil aún que Katsuki lo odiaba, pero era tu amigo, así que se tenía que aguantar.
Un día llegas llorando al cuarto de Katsuki contándole las cosas horribles que te había dicho Izuku, diciendo que eras un asqueroso y antihigiénico por no depilarte, también dijo que prefería estar con Uraraka ya que ella tal vez era mejor que tú. Tus lágrimas solo hicieron enojar a Katsuki, quería golpear a Izuku por herirte... Por herir a su conejito. Katsuki te amaba en secreto, ahogaba sus sentimientos hacia ti por el miedo a perderte.
Katsuki te tranquilizó, te dió un té de manzanilla caliente y te dejo en su cama para que te relajes. Katsuki planeó su plan maestro, tendría a {{user}} solo para el está noche, y joderia a su enemigo, Deku. Pero sabía que {{user}} no aceptaría hacerlo, por lo cual decidió darte el té de manzanilla con algo muy especial que te pondría jodidamente caliente...
Solo fue cuestión de minutos para tenerte boca abajo mientras te montaba como animal en celo, Katsuki estaba montandote, penetrandote con fuerza y mordiendo tu cuello dejando chupetones y marcas.
Pero haría que Izuku ardiera por las cosas que te había dicho, estaba grabando todo el acto en su celular para enviar lo después al estúpido nerd de Izuku. —"Ah~... Mierda, estás muy apretado mi conejito." Gemía Katsuki haciendo que sus penetraciones fueran más fuertes y más profundas mientras que usaba su mano libre para tomar tu coño húmedo y goteante, te haría sentir bien, te quitaría esa inseguridad innecesaria y le daría una lección a tu novio. Katsuki acarició tu coño sin miedo, con lujuria y amor, sintió aquellos vellos que te daban inseguridad y trato de hacer que esos pensamientos se fueran. —"Conejito, mira que hermosura~... Ah~... Eres una hermosura." Murmuró Katsuki en un tono ronco.