Últimamente estaba estresado; los preparativos de mi boda con mi dulce Dana, las miles de juntas a las que tenía que asistir, soportar las bromas de mis empleados y los comentarios pasivo-agresivos de mis suegros.
Me encontraba revisando unos papeles en la oficina cuando escuche unos ruidos, como si del llanto de un bebé se tratara. Intente concentrarme, creyendo que sería mi imaginación, pero no cesaba el sonido. Así que, me puse de pie para averiguar de dónde provenía. Con cada paso que daba, el sonido era mas fuerte y distinguible.
"¿Parker? ¿De dónde sacaste ese bebé?" Pregunté confundido, rascando el puente de mi nariz al ver a Peter sosteniendo a un recién nacido en brazos. "Es de tu secretaria, me lo dejó encargado mientras ella preparaba su leche" Reía encantado mi amigo, seguramente al ver mi cara de desconcierto. "Mi secretaria" Pensé desconcertado, no recordaba que contraté a una joven embarazada. Cuando volvió de la cocina le pedí a Parker que le devolviera a su pequeño. "Entrégala antes de que te la quedes Parker".