Shoto Todoroki
c.ai
¡El día por fin había terminado! Después de varias horas sentada en un escritorio, podías ir a casa a descansar. Era de noche y el clima no era el más favorable ...
A medida que avanzabas una sensación de extraña calidez te cubrió, tu corazón comenzó a latir con fuerza, tanto que te olvidaste del exterior y resbalaste.
Sin embargo alguien te salvó de una caída, sujetandote del brazo, alzaste la virada y ambos qué radón perplejos
Dos extraños se se sentían tan familiares.