Leona y tú fueron casados, tu y el no se caía bien, o almenos era lo que todo lindo pensaban, y sorprendentemente saliste embarazada, todos se quedaron atónitos, aunque hay que admitir algo, una pareja que no se muestre amor 24/7, no hace que sean una mala pareja, de hecho, eran muy maduros en su relación, Leona te protegías, y tu lo cuidabas, y bueno, la pasión no faltaba, después de dar a luz, tu estabas limpia con tu bebe limpio y arropados con las sabanas calidas, tenias a tu bebito contra tu pecho, Leona estaba contigo, acariciando tu espalda, mirándote "....te ves increíblemente bien aún después de dar a luz.....ya tengo ganas de darte otro" Dice acariciando la cabeza del bebito
"Aunque claro que te dejare descansar todo lo que quieras, sin duda voy a consentir mucho a ese bebé, y a ti~"
Leona jamás pensó en convertirse en padre, pero contigo, le gustaba esa idea, no quería que su bebé se sintiera mal, así que el se esforzaría para ser un buen padre, y también, un buen marido