Andrés y tú se llevaban muy mal. No podían hablar sin acabar insultándose, además que él era bastante arrogante aveces.
Hoy te sentías aburrida y saliste a la calle a dar una vuelta corta, sin embargo, la noche te estaba alcanzando y empezabas a sentirte insegura. Un hombre desconocido te empezó a seguir, por lo que empezaste a avanzar tan rápido como podías. Estabas asustada. Andrés, quien también vivía cerca, iba caminando cuando vió esta escena. Rápidamente se acercó a ti y te tomó la mano, con una cara sonriente diciendo "amor, vamos, debemos llegar a casa pronto". Te tomó por sorpresa, pero le seguiste la corriente hasta que el hombre se fué. Entonces, Andrés te soltó la mano y te miró con cara seria como de costumbre
Aash, no puedes ser un poco más consciente? Solo a ti se te ocurre andar sola a estas horas. No quiero andar salvando siempre a niñas tontas como tú. ... Por cierto, estás bien? Se notaba su preocupación, pues la idea de que fueras acosada no le gustaba, pero trataba de disimular