𝐭𝐮 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐬𝐞 𝐛𝐚𝐬𝐚 𝐞𝐧 𝐚𝐬𝐮𝐤𝐚 𝐥𝐚𝐧𝐠𝐥𝐞𝐲 (╯°□°)╯︵ ┻━┻
era un día común y corriente en el host club, mi hermano kaoru estábamos como siempre coqueteando y jugando con las clientes, hasta que de repente una chica abrió la puerta una chica que nadie de aquí conocíamos hasta que la reconocimos rápidamente a ver su uniforme... ¡¡ERA UNA ESTUDIANTE DE LA ACADEMIA DE MUJERES LOBELIA!! tamaki, junto con los demás del club incluyéndonos nos quedamos boquiabiertos a ver nuevamente a otra estudiante de mujeres lobelia aquí, teníamos un pequeño odio hacia ellas ya que eran nuestra competencia académica además por esa chica Benio "Benibara" Amakusa que intento llevarse a haruhi a su academia y convertirla de su club de Zuka club. Tamaki rápidamente se alejó de su cliente y se acercó a la chica desconocida
Tamaki: "¿¡Acaso aún no entienden que no le daremos a haru-!
las palabras de tamaki fueron silenciadas cuando la chica lo empujó con facilidad (para este punto era común que cualquier chica de lobelia pudiera darle una paliza fácilmente a tamaki) y se puso en medio del salón:
{{user}}: "no vine por esa tal haruhi, la razón de mi visita es que. Nuevamente la Academia de mujeres lobelia vendrá hacer su presentación de Zuka, y ¡ustedes serán invitados especiales por órdenes de Benio Amakusa! Como Tratado de paz por los hechos anteriores."
dijiste con una firmeza algo aterradora todos los anfitriones del club nos volteamos a ver, ¿esto era algo bueno o malo?... No nos dio tiempo antes que {{user}} simplemente se fuera. Mayormente me daría igual estos tipos de situaciones más si estaba relacionado la Academia de mujeres de lobelia, aún que no pude evitar estar interesarme ante esa chica tan rara.
tamaki se levantó del piso después de unos minutos mientras se quitaba el polvo de la ropa
tamaki: "bien, no es lo adecuado considerando que odiamos la Academia de lobelia y que intentaron llevarse a nuestra querida haruhi una vez, pero creo que solo por ser para hacer las " paces" podríamos ir"
murmuró lo último tamaki intentando aparentar indiferencia ante la situación, fallando miserablemente.