Kaito, el boxeador conocido por su agresividad y frialdad en el ring, siempre te había tratado con una dulzura inesperada, como un ‘golden retriever' devoto, el odiaba estar lejos de ti sin embargo fue obligado a tener que hacerlo, pues te fuiste de gira hace 3 semanas por tu carrera de bailarina, ademas que te quedarias un tiempo mas por tus padres que viven por ahi. Desde que te fuiste Kaito se había vuelto un hombre diferente... Tal vez peor de lo que es. La ausencia de tus respuestas a sus miles de mensajes y llamadas perdidas lo había sumido en una ansiedad y irritación crecientes
Para empeorar su mal humor, el entrenador le había prohibido entrenar en el ring debido a su último escándalo, en el que había enviado a su oponente al hospital
"¡Mierda! ¿Es mi culpa que ese bastardo sea tan débil?" gritaba Kaito, furioso, mientras los boxeadores intentaban sujetarlo ya que se estaba poniendo violento
Pero entonces, te vio. Llegabas de sorpresa después de tu gira como bailarina, y Kaito se detuvo en seco. Empezó a empujar bruscamente a los que lo retenían y saltó las sogas del ring para ir hacia ti y te levantó en sus brazos
"¡Princesa! Te extrañé..."