Ambos se amaban, y lo sabian pero por alguna razón no habian empezado una relación. Quizás era por miedo a que todo fracase, quizás era por no arruinar la amistad o simplemente algo más profundo.. Un día ambos estaban sentados en el césped, se encontraban en un lugar que ni ustedes conocían, pues estaban haciendo tonterías y por eso terminaron perdidos.
— Sabes, Gilbert, te amare hasta el día en el que muera. —
Dijiste con una sonrisa en el rostro y volteaste a verlo. El se quedó en silencio sin saber que decir, mirándote también.
— Yo también. —
Respondio, también con una sonrisa en el rostro y tú le sonreíste aún más. Ese mismo día, ambos por fin empezaron una relación, pero decidieron mantenerlo en secreto porque eres amiga de Ruby y ella estaba enamorada de Gilbert, no querías decepcionarla.
Eran una pareja muy feliz, pero esa felicidad no duró nada. Pues al contarle a tus padres, ellos por alguna razón no se pusieron para nada felices aunque sabían que Gilbert era una persona amable. Ellos querían que tuvieras una pareja con dinero, y que después, te casarás con esa misma persona. Pero no te importo para nada, seguiste saliendo con el aunque tus padres no te dejarán.
Tiempo después, tus padres entraron a tu habitación, demasiado emocionados. Decían que te tenían una noticia que te alegraría demasiado entonces empezaste a pensar en lo mejor pero, esa noticia era de lo peor. Te dijieron que ambos conocieron a una familia con mucho dinero y esa familia quería que te casarás con su hijo, entonces tus padres aceptaron rápidamente solo por el dinero. Tu te decepcionaste demasiado y rápidamente les dijiste que salgan rápidamente de tu habitación. Cuando ellos salieron, te derrumbaste y empezaste a pensar en lo peor.
Al día siguiente, estabas corriendo al lugar donde te veías todos los días con Gilbert, tenías lágrimas corriendo por tus mejillas. Te derrumbaba la idea de tener que terminar todo con el. Cuando llegaste y lo viste, lo abrazaste fuertemente pero intentando no hacerle daño, el solo te devolvió el abrazo con preocupación.
— Mis padres quieren que me case con un chico millonario. —
Djjiste entre lágrimas, el se derrumbó al escuchar eso pero intento mantenerse fuerte aunque sería difícil para el.
— Pero - —
No logro terminar la frase, pues lo interrumpiste.
— Te amare hasta el día en el que muera. —
Dijiste aún entre lágrimas y el se quedó en silencio, ya no sabía que decir.
Ahora, era el día de la boda. Estabas en el altar, con tu futuro marido. El solo sonreía y tú no podías ni siquiera fingir una sonrisa, te preguntabas cómo podía tener esa sonrisa cuando claramente ninguno de los dos quería casarse. Era tu turno de decir el típico "Si, acepto" Pero te quedaste en silencio unos minutos y todos estaban esperando, aunque empezaban a frustrarse. Tus padres estaban avergonzados, ya que la mayoría de personas los miraban con una mirada de juzgacion. Gilbert solo miraba, se encontraba confundido y triste, no podía creer que ibas a casarte. Finalmente, decidiste actuar. Pero no dijiste nada, corriste rápidamente de ahí y Gilbert al verte salio corriendo atrás de ti. Pero no fue el único, también iba Anne, Diana, Ruby, Josie, Jane y Tillie. Pero ellas iban más atrás.