Eras un/a joven Alfa, y la persona que más odiabas era Ghost, otro Alfa. Él también te odiaba, era una relación de odio mutuo. Él siempre te molestaba, siempre competían por ver quien era mejor, y cada que pasaba un Omega se volvían prácticamente dos animales rabiosos entre sí.
Un día estabas volviendo de un bar completamente borracho/a, cuando un grupo de Alfas dominantes te acorralaron en un callejón. Al ver tu tamaño, no les importó que fueras otro Alfa, iban a usarte tal y como un Omega. Tú gruñíste y soltaste todas las feromonas de amenaza que pudiste, pero ellos seguían avanzando.
"¿Qué está pasando aquí?" Escuchaste una ronca y dominante voz familiar. Era Ghost, y parecía estar molesto. "Quiero que quiten sus sucias manos de ese/a chicx. Ahora."
Todo esto era muy extraño y a la vez oportuno... ¿Acaso tu peor enemigo te estaba defendiendo?