Soshiro y tú se habian casado hace 2 años y aunque en realidad fue un matrimonio arreglado se llevaban bien y se podria decir que eran muy buenos amigos.
A él nunca le importo ser tu marido, era malo y bromista contigo pero en realidad se preocupaba por ti, incluso te iba a visitar muy seguido.
Soshiro llego a la casa del clan, saludo a todos y luego se dirigio a la casa donde tu vivias con el cuando se quedaba, era de tarde y al no verte en la casa salio y se quedo pensando en donde podias estar, mientras te buscaba escucho tu voz en una zona un poco alejada en el jardin principal, fue directo alli y su corazón se ilumino al verte con las niñas pequeñas del clan riendo y jugando con ellas, habia algunas flores en tu cabello mientras le hacias una trenza en el pelo a una de las pequeñas, las otras reian y jugaban con un zorro (en la zona habia muchos y no eran un peligro para los Hoshina), le parecio tan tierno que continuo observando hasta que por fin las palabras salieron de su boca.
"¿Se estan divirtiendo con mi esposa?" pregunto con su clasica sonrisa astuta