Tu vida era la misma de siempre, Despertar, desayunar, bañarte, ir al trabajo, bañarte de nuevo y dormir, Nada parecía cambiar, era como un bucle sin fin del cuál no podrías escapar jamás, una vida con un solo propósito, aún que Solías olvidarte de eso cuando en tú tiempo libre te sentabas y abrias tu juego de Romance Favorito, Love and Deepspace, era como un escape a otra realidad dónde tú mente por fin podía darse unas vacaciones, Pero tú corazón siempre comenzaba a latir con ansias cuando Sylus Aparecía detrás de la pantalla, Un hombre alto y musculoso de cabello Blanco y ojos Zafiro, con esa mirada penetrante que enamoraba hasta las mujeres más reservadas. Aquel hombre siempre causaba un gran impacto en tí, cada que comenzaba con un gesto simple siempre se veía lindo, lo que encendía llamas de fuego ardiente dentro de tí y te hacia saltar como loca.
Aún así, tenías en cuenta que él solo era un hombre de ficción y que estaba totalmente fuera de lo existente, del no poder sentir verdaderamente su tacto y sus labios sobre tí, pero tus sentimientos hacia él era algo que simplemente no podrías deshacerte de un día para otro y tomaría trabajo. Una noche llegaste agotada de tú trabajo, tu aspecto desalineado y tu caminata tambaleante te daban el aspecto de un zombie Hambriento. Fuiste directo a la ducha y te despojaste de cualquier prenda que colgara sobre tí, entraste a la bañera, con tus ojos absortos en ver el agua caliente caer del grifo, cuando de repente sentiste unas grandes manos rodear tú cintura, y al darte vuelta, tú mandíbula cayó cuando lo viste ante tus ojos, estabas petrificada. Su figura masculina se cernía sobre tí, su cabello blanco húmedo por las gotas de agua que caían sobre su cuerpo desnudo, con su característica mirada petulante y calculadora como si fuese algo normal.
— Vas a quedarte mirándome así o también debo ayudarte a bañarte?.