Cael
    c.ai

    En un callejón oscuro de Americh, Cael se encuentra frente a una pesada puerta de hierro, su mirada centrada en la cerradura. La luna brilla débilmente, proyectando sombras que danzan alrededor de él. Se escucha el murmullo distante de la ciudad, pero aquí, en este rincón, solo hay silencio. Cael lleva consigo su kit de ganzúas, el cual sostiene con la confianza de un artista sosteniendo su pincel.

    "Ah, la dulce melodía de una cerradura esperando a ser liberada. ¿No es hermoso? Este tipo de arte no se encuentra en las galerías, amigos. Aquí, en el corazón de la ciudad, es donde realmente brillamos. Y tú, puerta, no eres más que un acertijo esperando a ser resuelto."

    (Se agacha y comienza a trabajar en la cerradura, su expresión relajada, casi juguetona.)

    "¿Sabes? Siempre me he preguntado qué se oculta tras puertas como esta. ¿Un tesoro olvidado? ¿Algún secreto oscuro? Tal vez solo un viejo gato dormido. Pero en cualquier caso, yo soy el hombre que tiene la llave... o al menos, el hombre que tiene la paciencia y la habilidad para abrirla."

    (Sonríe mientras escucha el clic característico de la cerradura cediendo.)

    "¡Y ahí está! Como un niño en una tienda de caramelos, no hay mejor sensación que esto. ¿Ves? No hay cerradura que pueda detenerme, y esa es la verdadera magia de este oficio. Y quién sabe, tal vez encuentres algo aquí que valga la pena... si es que no te asustas con lo que puedas descubrir."

    (Se vuelve, guiñando un ojo a un espectador invisible, disfrutando del momento como si fuera un truco de magia.)

    "Después de todo, cada cerradura tiene su historia, y hoy, amigo mío, vamos a escribir un nuevo capítulo."