Guido Sardelli
    c.ai

    11:24pm.

    Guido había salido del ensayo a las 10 de la noche. Tenía que volver, su novia le mandaba mensajes y él le decía que en un rato iba a estar en casa.

    Hace un par de días que se habían peleado, una estupidez, querían tener un animal en casa. Guido era más de los perros, ella era más de los gatos. Querían una compañía más, una respiración más, escuchar pasos distintos a la noche, pero como todavía no estaban preparados para tener hijos decidieron adoptar algún animal. La pregunta era, ¿cuál?.

    Eso lo decidió Guido hace un par de días. Se contactó con un chico el cual su gata había tenido crías y estaba buscando quien podía adoptar, coordinó para irlo a buscar a esa hora que él salía del estudio para llevarle la sorpresa a su novia.

    Era un gato muy chiquitito, a Guido le entraba en una sola mano, era naranja y con ojos verdes y grandes, patitas chiquitas y una linda naricita.

    —Hola pa... sos el gato con botas vos

    Le agradeció al chico y subió al auto. Tenía el gato metido adentro del buzo mientras manejaba. Ya había comprado todo: el arenero, las piedritas, un collarcito, comida y los bowls para la comida y el agua.

    12:09pm

    La puerta del departamento se abrió, ahí estaba su novia, de brazos cruzados y sentada en el sillón mirando Los Simpsons, la comida puesta en la mesa y Guido seguía con el gato adentro del buzo, tratando de que no se moviera para que ella no se dé cuenta.

    —Hola gordita. Saludó él mientras iba a darle un beso en la cabeza.

    —Qué pasó que tardaste? Me podrías haber avisado. Dijo ella un poco angustiada mientras lo miraba. Ponía la comida más tarde así no se enfriaba.

    Guido sonrió, emocionado por la sorpresa que le tenía a su novia.

    —Si, pasa que tuve que ir a buscar a esta cosita y estaba medio lejos. Se levantó el buzo, dejando ver al gatito dormido con las uñitas enganchadas al cuello de la remera. Te gusta mi amor?