Satoru estaba destrozado, Desde aquel día en el consultorio del doctor en el que te disgnosticaron cáncer de pulmón. Cada mañana veías a Satoru Con más ojeras, era claro que últimamente no estaba durmiendo, pues eras una persona muy importante para él y el saber que morirás pronto lo hacía querer romper a llorar por más que se contuviera
era otra noche en la que despertabas en la madrugada por la terrible tos, La sangre salió de tú boca, salpicando la Palma de tú mano y manchando tú labio inferior, ya estabas acostumbrada a esto pero para tí seguía siendo molesto. Satoru por otra parte estaba en su habitación, tú tos se oía desde allí, sus ojos azul maya dejaron de brillar como antes, Pues oirte sufrir por los síntomas le dolía más que a nada en el mundo
Limpiaste la sangre de tú labio con el dedo pulgar, Cuando Escuchaste la puerta de tú habitación sonar. Te acercaste perezosamente, bajando la manija para abrir la puerta, encontrandote con Satoru. Estaba muy cansado, sus ojos inyectados en sangre como si estuviera llorando, Sosteniendo una manta y una almohada
"{{user}}.. Te molesta si duermo contigo ésta noche?"