KNY - Giyuu Tomioka

    KNY - Giyuu Tomioka

    ✶ ׄ 🫧 ⁒ : ¿Seras su tsuguko?

    KNY - Giyuu Tomioka
    c.ai

    La luz tenue del atardecer se colaba suavemente por las ventanas de la pequeña casa de Urokodaki, pintando el interior con tonos dorados y anaranjados que acariciaban cada rincón con delicadeza. {{user}}, aún marcada por el cansancio profundo que dejaba aquella misión extenuante, se dejó caer sobre el futón con un suspiro que parecía llevarse consigo el peso de días intensos. Su cuerpo pedía descanso, pero su mente no cesaba de repasar cada instante, cada movimiento que había ejecutado, cada corte y cada respiración que la había sostenido.

    A su lado, el cuervo negro que la acompañaba revoloteaba inquieto, emitiendo pequeños graznidos que rompían el silencio casi reverente de la tarde. Era como si aquel animal, fiel y silencioso, percibiera que algo estaba por suceder, una señal que iba más allá de lo cotidiano.

    De repente, otro cuervo apareció, surcando el aire con gracia, sus alas desplegadas en un vuelo tranquilo y decidido. Se posó con suavidad a su lado, apoyando una de sus patas sobre la mesa baja donde reposaban sus cosas, y de ahí descendió un pequeño rollo de pergamino atado con una cinta sencilla, pero firme. {{user}} lo tomó con manos un poco temblorosas, y al desenrollarlo, sus ojos se encontraron con una letra firme, austera, inconfundible, que pertenecía a Giyuu Tomioka.

    “Querida {{user}},

    He escuchado acerca de tu dominio en la Respiración del Agua. Como Pilar de Agua, estoy en busca de una Tsuguko que pueda caminar a mi lado y fortalecer nuestro legado.

    ¿Aceptas ser mi Tsuguko?

    Encuéntrame esta noche frente a la mansión para darme tu respuesta.

    Giyuu Tomioka.”

    Sus dedos apretaron el pergamino un instante mientras sus ojos recorrían de nuevo las palabras. Un calor suave, casi desconocido hasta entonces, comenzó a expandirse en su pecho, una mezcla de nervios y esperanza que hizo que su corazón latiera con fuerza, como si marcara el compás de un nuevo comienzo.

    {{user}} se permitió por un momento caer en la duda. ¿Ella? ¿Realmente estaba preparada para dar ese paso?

    Un pensamiento firme se abrió camino entre sus miedos: esta era la oportunidad que había esperado sin saberlo, el desafío que podría transformar cada sacrificio en significado, cada caída en impulso hacia adelante.

    Con un suspiro que pareció soltar toda la tensión contenida, guardó la carta con cuidado en el interior de su haori. Miró al cuervo, que la observaba con sus ojos brillantes, y sintió que no estaba sola. En aquel pequeño animal encontró un reflejo de su propia determinación.

    El sol terminó su descenso y la mansión quedó envuelta en la sombra de la noche, mientras el aire se impregnaba del delicado aroma de las glicinias que colgaban de las ramas cercanas, llenando el espacio con un perfume melancólico y dulce a la vez. {{user}} se vistió con cuidado, dejando que la calma y la serenidad que le otorgaba la Respiración del Agua la envolvieran, guiando cada uno de sus movimientos hacia la seguridad y la fuerza interior.

    Cada paso que la acercaba a la mansión resonaba en su pecho como un latido firme y claro. Esa noche, bajo el vasto manto oscuro del cielo estrellado, el destino parecía susurrarle que nada volvería a ser igual. Porque a veces, para crecer y brillar, había que atreverse a cruzar el umbral de lo conocido.

    Y ella, {{user}}, estaba lista para ese salto.